Una historia corta de terror.

“Una noche me desperté por un ruido inusual. Eran las 4 de la madrugada, así que decidí llamar a la policía. Yo vivía en un apartamento de tres niveles, yo vivía en el de en medio. Tanto el de abajo y mi apartamento estaban habitados, excepto el de arriba. Me despertó un llanto de un bebé, que no dejaba de llorar y me estaba poniendo muy nerviosa, sabía que no vivía nadie ahí, pero pensé que lo dejaron abandonado. La policía llegó pero no encontraron absolutamente a nadie.




20 minutos después, escuche una risa que provenía del mismo lugar, burlándose de mi…”

Si te gustó esta historia, te invito a que lo compartas en tus redes sociales, déjame tus comentarios abajo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *