Joyas malditas

Símbolos de realeza, posición, poder, las joyas o gemas preciosas han sido parte de la historia desde que hay grandes sociedades. Pero así como tienen ese aire de realeza, hay algunas joyas que tienen un pasado un tanto oscuro. Hablamos de joyas que han estado en posesión de gente importante pero que han sufrido finales cuestionables.

El diamante Hope

Uno de los casos más conocidos sobre piedras preciosas que han causado tragedias. Supuestamente, esta joya fue robada por un sacerdote de un ídolo dedicado a la diosa hindú Shiva.  Con un valor de aproximadamente 115 quilates, se dice que Jean-Baptiste Taverner fue el primero en obtenerla, y al venderla cayó en quiebra y se fugó a Rusia. Pero la historia no termina ahí, en 1715, Luis XIV murió después de mostrárselo al Sha de Persia. Después de este incidente, las leyendas comenzaron a rodear el diamante. Luis XV no estaba interesado y lo mantuvo guardado hasta que María Antonieta, esposa del rey Luis XVI, decidió usarlo y posteriormente prestárselo a la princesa.

Se le atribuye la muerte de estos monarcas al diamante azul, como era conocido en ese tiempo. Así siguieron los incidentes hasta 1911, cuando Evalyn McLean la adquirió para terminar con la maldición y encerrarla, pero su familia sufrió trágicos finales, ella incluida.




El diamante Koh-i-Noor

De nuevo, un diamante con una fúnebre historia. Actualmente en exhibición en la torre de Londres en la Corona. Y para mantener el tema, también fue robada de un templo hindú. Curiosamente, la supuesta maldición sobre esta piedra preciosa solo afecta a hombres pues cada vez que un rey la usaba terminada destronado. Por lo que las reinas son inmunes.

El zafiro Delhi

Descubierta hace 30 años en una bodega del Museo de Historia Natural de Londres. En la caja en la que se encontraba había una inscripción que decía “Cualquiera que abra esta caja deberá leer primero este aviso, y luego hacer lo que quiera con la joya. Mi consejo para él es que la eche al mar”. Se sospecha que fue parte del tesoro de Indra en Cawnpore que fue robado en 1857.

Se dice que esta gema traía consigo mala suerte e infortunio, al punto de generar bancarrota. Estuvo bajo posesión del escritor Edward Heron-Allen, quien se arrepintió y se lo regalo a algunos de sus amigos pero siempre regresaba a sus manos. En una ocasión, el escritor la tiró a aun canal pero la piedra regreso a su posesión. El autor la encerró en un banco con instrucciones de que podía ser donada tres años después de su muerte.

La próxima vez piénsalo dos veces antes de comprar piezas de joyería. Es poco probable que sean parte de algo como un diamante maldito o un zafiro, pero nunca se sabe.

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